domingo, septiembre 01, 2013

Al mal tiempo, muéstrale tu única cara


Por Evan Lewis


Cuando en una redacción hay veneno el antídoto es la noticia al servicio de la verdad, pura y simple. 

Si la manipulas, entonces hay veneno y mentiras. Si nadie lo impide, hay cómplices e irresponsabilidad. La noticia tergiversada es el peor cáncer para la credibilidad. 
Cuando una redacción esta llena de cómplices, entonces es una vergüenza . Y qué puede ser peor? El racismo, la orientación sexual convertida en currículum. 
Detrás de la noticia se libra una batalla, entre quienes la respetan y la usan como un negocio.
Informar es un asunto serio, no sale de un prostíbulo o un manicomio.  Y qué puede ser peor? La ausencia de balance, la información prometida que nunca llega, el rechazo a la experiencia o que te nieguen oportunidades por tu edad o tu nacionalidad.
He visto redacciones llenas de alcohol, drogas, psicópatas  y mentirosos, pero la que más tristeza  me ha causado, es la redacción sin soñadores .
Todo lo demás tiene remedio, pero cuando no late un corazón detrás de las palabras, el asunto es más serio.
Es ahí cuando al mal tiempo le muestras tu única cara.Del libro "Cuando la noticia es noticia".

jueves, agosto 16, 2012

Llueve sobre Diana de Risaralda



Y sin embargo
Diana, de Risaralda
Es por ti que sonríe
El Neumático de una nube,
Y un rayo, es un gato
que te mira hasta morir
No sé…

Y el río se levanta
...a secarse las lagrimas
de Risaralda
en el cristal por donde
la vida promete

Es por ti también
Que en los manicomios
una flor transparente
ilumina el camino

También
una gota es una galaxia
y un beso
una guitarra verde
que hace bailar las raíces del tiempo
De los senos del sol
No sé…

Es por ti
que todo lo que termina
se levanta y deja pedacitos de sudor

Y lo que comienza
le pertenece a una
manzana o una mañana...

Y sin embargo es café lo que tomo
y es de día en la rama que
toca tu frente
Y es música la que sale
de tus formas

Y tu sonrisa no es
Es tu cabellera
Y tus manos, antorchas, trofeos del verano
En estos ojos que ya saben el final...

Evan Lewis

Englewood, NJ 2012

viernes, agosto 03, 2012

YOMARA


¿Es verdad que es mentira que te olvido?

El pensador frota la palabra y crea un sueño
El poeta enciende sus dedos
para ver una mariposa
La escribe y solo un beso tuyo
la despierta, para que sea llama que cobija a los desvalidos

Cuando el poeta
Cuenta los olvidos
Suma heridas incurables
Multiplica los días y sus piedras
ideas con piel y senos
labios que al morderse sonríen
¿Muere o se divierte?

El resultado posible es que dos miradas se crucen
Esa, quiere jurar amor, hasta que los hijos nos separen
La otra esta hecha de un viva Colombia
De un norte a sur con forma de poesía que al pasar detiene el reloj de Dios

El cielo siempre ha estado ahí
Pero cuando las palabras llueven
¿eres tú?

Pensar que todo es posible
al ver cómo te alejas
El camino del amor desolado
¿a dónde nos lleva
cuando se repite?

Lo único tangible
es la soledad entre los brazos
de este final en Lomoine avenue

Hoy te llamo para decirte
que el poeta no sabe
qué hacer sin tu mirada
y te recordará para siempre
Sobre el puente que une tu cuerpo con la noche
alguien te espera...

Del libro por encargo
"Respuestas para Lana"
  2012

DAMIEN BRUNO


Yo sé que estás feliz Damien Bruno
Que nada te apartará de los brazos de tu madre,
Ni la muerte...

Que para siempre, las mañanas de todos
los veranos, comenzarán recordando tu sonrisa...
...y que para verla, bastará con sentirse el corazón,

O darle pan a quien no tiene pero ama sin descanso
Viviendo por ti, que no pudiste.

Las manos de Dios no llegaron a tiempo para ti, Damien Bruno,
pero ahora guían a tu madre por un camino de llamas y dolor,

Ella, cuando sepa que ya no estás, también querrá
acompañarete

Yo se que has muerto Damien Bruno,
Y que a este dia, le sobran ganas de terminar arrodillado
ante una oscuridad que pesa en los ojos

Muchos desearían haber sido tú en ese instante, Damien Bruno.
Caer contigo,
Pero acaso, ya no estamos cayendo?


Fort Lee, NJ 2012

lunes, julio 13, 2009

MENOS YO

Si Dios existe, tiene vagina
Si toma chocolate, es Embajador
Si sube a una nube llueve sobre mi biblia
y la llena de palabras difíciles de creer
Si se baña en la playa
no es en Boca Chica, y si es así, ¿ahí cabe un creador?
Dios, ya puedo verte,
se curó la ceguera de mi alma caribeña
Ahora sé que la humanidad se arrodilló por siglos ante tu sombra
y no ante ti, y entiendo,
por qué no estamos solos en el universo.


Evan Lewis
Santo Domingo
2009

viernes, febrero 02, 2007

Oda al hielo

¡Cómo eres de triste y aún te necesito!

Debe ser porque te pareces a mi vida
Tus gotas son días
Que caen como minutos
En los segundos huecos de tu existencia

Estás lleno de ti, como los poetas
Y aunque te acerco,
de ti todo huye

El agua es tu alma
y tu entraña le pone nombre a tu sabor incierto

Eres el hijo del eco y te repites en cada gota
Al sentirte, te espantas de ti mismo
Y te ocultas derretido en la mano del aire

Antes de evaporarte,
tus palabras cayeron sobre esta hoja

Cazador de tu igual, te metes en la esencia
Pero de ti sólo se acuerdan cuando mueres

Tu silencio cobija a los desconocidos
Por eso siempre caes...

Ayer, te atrapé en esta hoja
Te apreté la garganta
Te sequé la verdad
Te quebré en un poema

Luego quise resucitarte
Te añoré un instante

Pero eres igual a la vida, cuando ya no existe...

Evan Lewis
Santo Domingo, enero 2007

Hemos perdido la batalla del amor verdadero



Me lo dicen tus ojos que nadan en mi olvido
Me lo canta tu pelo sobre el hombro de una nube de fuego
Que anhelo acariciar en las noches de invierno

La soledad enseña
Que a veces el amor es un árbol con raíces de cenizas
Que la fruta que mordimos era un sueño
Que el corazón forjó para llenarnos el alma de ruido

Hemos perdido la batalla del amor verdadero
Sé que muero, ya no siento las manos
De tanto escribir versos al hada de la angustia

Dejé que la poesía hundiera su barco
En la rutina de los días helados, en el bostezo del desasosiego

En el vacío de tu ser, allí donde crecía nuestra hija
danza la sombra
y ahora escribe con un pie mi testamento

En la ausencia de tu rostro
Danza el olvido
Deja en el aire melodías
Que las hormigas confunden con agua viva
Sin darse cuenta que ahí flota mi esqueleto

Hemos perdido la batalla del amor verdadero...

Evan Lewis
Santo Domingo, Enero 2007

jueves, febrero 01, 2007

No sé cantar



El silencio es una foto de la muerte
El silencio del desamor
Es un fantasma que sangra
La ausencia de los suyos

El silencio me atormenta con su frío
En las noches de vidrio de tu ausencia
Y en los campos donde me refugio
Buscando agua y verde vida
Me golpea con sus ramas de misterio

Como no sé cantar
Escribiré tu nombre con cenizas
De un fuego solitario, mudo y seco
En las paredes del templo
Donde honras al Dios de tu partida

El eco de tu silencio, hoy resuena
En la tumba de mi ser arrodillado

Hueco que solo lo llena el alma de las aves
Ausentes en el cielo de mi espera...


Evan Lewis
Santo Domingo, 2007

miércoles, enero 24, 2007

1962

a mi primer amor....


De pie Entre hablas y huesos, llegué a este mundo

Ese día, la tristeza abrió su libro
Me presentó a sus hijas gemelas
Y me dijo que era inevitable amar sus cuatro sombras
Y que no había lugar en el mundo
Donde esconderme de su risa de fuego

¡He aquí al poeta que morirá mil veces!
Sin un amor

La verdad llegó tarde ¡Uno apunta a la muerte y se consagra!
Y ahí te conocí, justo antes de mí último sepelio
Raíz de vidrio que estalló en mis sentidos
Y creció como árbol infinito sobre mi corazón

Tu amor duró años rápidos como segundos
Entonces, la Soledad, arrodillada, lavó la ropa
Y en la fiesta, las estrellas se lanzaron al mar de mi poesía

¿Para qué nací, si no puedo verte?

Y si nací para escribir sobre la brisa
Y no hay ave que vuele sin mi letra
¿Por qué te tardas en mostrarme tu esqueleto?

Se han quedado atrapadas las imágenes

Yo las dibujo ahora sobre el rostro del tiempo
Y en la sangre amarilla de la muerte

Corazón que en el aire deja libre su sombra
Corazón que nos llena de ataúdes los ojos

Cobarde como el agua Cuerno del porvenir

La muerte nos corta las manos y lee su poema...


Evan Lewis
Santo Domingo, 1982

Que la muerte se quede sin su último hijo

A Medar Serrata, mi hermano poeta



Sobre tu casa, vive mi voz
Un pedazo de isla mordido por la oscuridad
Y muchas veces por un Sol premiado con ojos y cumbres

Todo el codo del océano sobre una hoja seca
En esta tierra donde los volcanes,
Caminan en la noche titiritando de frío

Toda la mirada del insecto que vive
La planta alta del miedo
Tu síntoma de caña en escala de 10 a la 5ta VIDA
Tus huesos,
reptiles anclados en el océano del viento
donde los barcos se hunden de la risa

Ahora lo sabes, hermano
Escasa puerta tejida por tus ojos
Cada vez que te visita el verso

Hebra de sol hecha lazos subterráneos
En el poema que forjaste con pedazos de sueños

En este instante eres, todos los instantes
El verdadero testigo de la vida
El gesto del agua que cae

Has esperado mucho, pero lo tienes todo
La poesía, el poema

Yo sólo tengo
El espejo de los pies encadenados
Donde podemos ver un río que se seca
las venas cansadas de volar hacia el dolor

Tu tienes al poema, la poesía

Yo, los ojos disueltos de la sangre

Has esperado mucho

¡Qué la muerte se quede
sin su último hijo!


Evan Lewis
Santo Domingo 1983

La condena

Escribo Plagio mi alma
Aire rústico Circulo amarillo

Fieras de algodón se escurren por la frente
Lengua que en la noche deshace su esqueleto
Espacio con su miedo En un momento sombra

El agua es una flor hecha para los ojos
Y no quiero tocarla
Sólo ver como muere y se la lleva el viento

Escribo Bebo mi sombra
Alguien muere en mi sangre y destila palabras...

Evan Lewis
Santo Domingo 1980

sábado, enero 20, 2007

Tía Cambó


Cambó saltó sobre mi corazón toda su vida
pero jamás pudo alcanzar a Dios

Su sueño era quitarle la venda
que viera que era negra,
negra, negra negra

Decirle que los niños de su barrio
no querían jugar con la muchacha negra

Contarle que su novio jamás llegó al altar del cementerio
porque se confundió de árbol
y allí envejeció como una fruta, colgado de su cuello
y que su piel jamás fue del color de la tumba que se cierra

Su dolor era el color del aire que tocaban las manos,
cada vez que buscaban en la tierra
el grito de libertad de los esclavos

Cambó saltó sobre mi corazón hasta su muerte
y con ella aprendí a entender el color de la vida

¡Oh Todo Poderoso!
¿por qué no bajaste un escalón de tu mirada para que te tocara?

Ahora déjanos ver a través del grito que no escuchaste

Déjanos deletrear la tierra que le echabas
cada vez que la sepultabas en el aire

El puño aprieta al alma para que quepa
en las escaleras que dan a tu cielo
en la mano que agarra tu bastón
en la boca que muerde su esqueleto...



Evan Lewis
Santo Domingo

Enero 13 2007

martes, diciembre 12, 2006

Los humildes


Los humildes no pudieron dormir anoche
por el ruido de los Lamborghinis…

Pero a esta hora se bañan
echándose agua con un jarrito

Los humildes soplan sobre el rostro de sus hijos
para vencer el calor
…y todavía encienden velas
para buscar sus sonrisas debajo de la cama

A los humildes, le faltan dientes
pero a ustedes les sombran caries en el alma…

Los humildes tiemblan de hambre un día
pero ustedes tiemblan de miedo toda la vida…

…y no pueden dormir por el ruido
de tanta gente que se acostó con hambre
para que mañana ustedes aceleren sus ataúdes de lujo…

Los humildes hoy están muertos
pero de la risa…

Y ustedes están muertos por ignorar la vida…


Evan Lewis
Santo Domingo

lunes, diciembre 11, 2006

Madre

De todos los recuerdos,
hay uno que todavía me golpea la frente con su piedra azul
y me hace sangrar…

Cuando llueve, ya no escucho su voz...
“Hijo, sal a mojarte, antes de que esos poemas te quemen la cara”…

He querido despertar de esta nostalgia,
pero me faltan sus manos para limpiarme el alma…

Y ahora que ya no están sus rodillas cansadas
donde escribí mis primeros versos…

...su recuerdo,
es lo único vivo,
dentro del fantasma dormido de mi corazón…

Evan Lewis
Santo Domingo

Ynra

Tus pies
son el inicio
de un mar olvidado
Tus pies están aquí
en mi espalda
vienes intacta de ese viaje
por los poros del sueño
Mi guerra es inútil
sin tus armas
La casa de la tarde
Ynra
te retiene...

Evan Lewis
Santo Domingo 1983

viernes, diciembre 08, 2006

El testamento de Jesús

Ustedes son los poetas que merecen vivir
El hombre escribió su historia en las palmas de mis manos
y la leí llorando, con mi sangre…

Desde mi cruz dejo en el viento estas palabras ciegas…

Ustedes son los poetas que merecen vivir
Le cantan al amor como si bebieran
de un vino hecho con trozos de alma pura…

Que el amor no se ahogue en su ausencia
Que la vida jamás sea el río que desborda la soledad
Que no se quemen los árboles que dejan a su paso cada beso
en el rostro de los enamorados…

Mi destino fue escrito por alguien que desconozco...

Ustedes son los poetas que merecen vivir
Algún día, buscaré mi rostro en su poesía

Y si en vez de paz encuentro niños muertos
por el hombre, por el hambre
Sabré que mi padre también me abandonó en mi último deseo…

Evan Lewis
New York City

martes, diciembre 05, 2006

Pan tostado en España

Para resucitarlo,
busco en mi sangre al fantasma de una Ñ…
Para deletrear su alma
como si fuera una palabra que unifica, que da vida…

Quiero que me ayude a entender por qué
ahora es cuando dan fruto los árboles
que olvidé en el fondo de un gran sueño…

Quiero pedirle algunas explicaciones, a su merced, la Ñ…

Que me diga por qué el tiempo ahora transcurre
como si fuera una paloma herida…
y qué pasará con la nostalgia
cuando ya no pueda peinarse con mis dedos.

Dónde echaré esta pena que acaricié como un perro sin cola,
y alimenté con versos

Y con mis peces, Dios mío, ¿emigrarán conmigo?
En sus aguas escribo canciones para niños pobres, sin cama…
Quiero llevármelos…

A esta hora, el hielo del adiós se derrite en mi frente
y es un té que bebo, poco a poco…

Evan Lewis
New York City

sábado, diciembre 02, 2006

Mi corazón todavía se muere por latir…

Saqué las tachuelas de mi cama
para poder decirte estas palabras, Peregrina
Abrí mis páginas, como un libro que rechaza la luz…
Pero la tierra se tarda en descansar
y no puedo respirar estas palabras, Peregrina.
Nadie me vio caer, pero la montaña sigue en llamas
y mientras tú asesinas sorbo a sorbo un mate,
mi corazón atrapa letras en el aire,
para poder quemar estas palabras, Peregrina.
Aunque quisiera, no podré mirarte fijamente,
donde hubo flores verdes,
la noche dibujó nidos de buitres amarillos…
y nada veo mientras caigo, Peregrina.
Busca en la sombra de una cruz
el por qué de esta melancolía,
Y si algún día, abres este libro,
y cierras tu rostro en mi alma,
sentirás que mi corazón todavía se muere por latir…


Evan Lewis
New York City.

martes, noviembre 28, 2006

Gracias

a una desemparada que conocí hace 15 inviernos...


Durante meses, caminé sobre la nieve con dos panes
y un vaso medio lleno de chocolate…
Pero de ella sólo escuché una palabra…

Salía de entre sus dientes humeantes
Sus labios arrugados por la vejez y el frió,
respiraban la última gota de mi dolor

Y así, sabiéndola feliz, me alejaba poco a poco arrastrando mis cadenas…
Atrás quedaba una amiga, la madre Dios…

Ella, la abandonada, vivía a la entrada del tren
pero para los demás esa era la salida a otra vida…

Un día que caminé más rápido que mi alma, no la encontré
jamás volví a ver su rostro
Pero así es mi vida.
La señora de una sola palabra se había ido para siempre…

Cada vez que me detengo sobre la nieve pienso en ella,
Y los huecos de mis zapatos se llenan de su tristeza…

Era una harapienta, pero también era la dueña de un lado de la noche, el más amargo…

Jamás volví a verla…
El desasosiego clavó maderas secas en sus ojos…

Se mudó de estación y ahora es mi sombra
quien le lleva pan y chocolate caliente a su sombra temblando de miedo…

Pero así es mi vida...
Todo al que le doy mi corazón, me da las gracias y se va para siempre…


Evan Lewis
New York City

martes, noviembre 21, 2006

Ya agua el corazón, nace la rosa

Este rostro no cabe en una lágrima
Esta rosa no sabe por quién lloro…
Ya agua el corazón, nace la rosa…

Poesía, tú que siempre complaces, incluyendo a los muertos
aleja de mis ojos esa mañana negra

Tú que sumas y restas al guión de la vida,
Permíteme escribir que todavía es mía…
Que en la mañana grande, cuando mire al espejo
Ella dibuje cruces en mi espalda vacía…

Esta sonrisa de telarañas, de serpientes sin alma,
Pide perdón por haberla alejado…

Ella cruzó conmigo la frontera
Abandonó conmigo la mitad de su vida...
El sol hizo en su espalda mi playa
Y en aquella ciudad rodeada de montañas
le dijimos al mundo, he aquí nuestra hija…

Pero es verdad, poesía, que en el desierto de nuestra casa,
construí una muralla
y la dejé al otro lado de la vida…
y la dejé al otro lado de la vida…
y la dejé al otro lado de la vida…


Evan Lewis
New York City